Esta es una pregunta que nos plantean con frecuencia y que vamos a intentar resolver de una forma sencilla.
Un cartucho de tóner contiene una serie de componentes como la lámina de limpieza (wiper blade), tambor de imágenes (drum), rodillo magnético (magnetic roller) y otros. Estos componentes están sometidos a un trabajo de fricción durante el proceso de impresión, por tanto sufren un desgaste que acaba provocando fallos en las impresiones. Con nuestros kits de recarga informamos del número de veces máximo que podemos recargar un cartucho sin llegar al nivel crítico de desgaste que provocaría un fallo. Como norma un cartucho que tiene un rendimiento de hasta 5.000 páginas se puede recargar hasta tres veces; un cartucho que imprime entre 5.000 y 10.000 páginas lo podemos recargar de una a dos veces si se hace correctamente.

Principales componentes de un cartucho


Sobre estas imágenes vemos un tambor que tiene la capa fotoconductora (color azul) gastada dejando ver la base del tambor (color crema). A su lado el defecto que causa en una hoja impresa.
